viernes, 20 de octubre de 2017

¿Se te duermen partes del pie al correr?



 

Es posible que al correr tengas sensación de cosquilleo en los dedos de los pies, en ocasiones, este hormigueo se ha trasmitido a las plantas o la parte trasera del pie. Inclusive, de vez en cuando puedes llegar a notarlo hasta los tobillos.



Esta sensación no solo se padece en los pies también puede producirse en otras partes del cuerpo como, piernas o manos y suelen ser producidos por la falta de irrigación (falta de aporte sanguíneo) o por la compresión de algún nervio y no suelen representar un problema grave, a menos que se prolongue en el tiempo e incluso después de haber puesto en práctica algunos de los remedios que aquí te aconsejamos.




La causa más común y por la que muchos hemos tenido esta sensación son las bajas temperaturas, ya que esto afecta a la circulación sanguínea, pero ya estamos en primavera y el termómetro no hace más que subir. Así que el origen debe ser otro.




La excesiva compresión de un nervio de las extremidades inferiores, puede ser otra de las fuentes del problema. Ya sea por unas tennis  pequeñas o por llevar los cordones demasiado ajustados, lo mejor es cambiar durante unos días de tennis ( alternar ) e intentar no atarse los cordones estrangulando la articulación del tobillo. Debes recordar, los pies se hinchan al correr, por lo que se recomienda ir un calzado ligeramente más grande al tamaño de tus tennis normales.




Los pies son una compleja estructura del cuerpo humano y sus nervios que transcurren entre los metatarsos (unos huesos largos que están antes de los propios dedos) son proclives a sufrir pinzamientos con el movimiento y el soporte de todo el peso del cuerpo. 


Para combatir esta compresión que creamos cuando corremos, deberíamos masajear la zona así como realizar pequeños estiramientos de los dedos como calentamiento y después del ejercicio.

Si los hormigueos que siente vienen acompañados de una pérdida de fuerza o llevas ya tiempo sufriendo esta sensación, nuestro consejo que acudas a tu profesional sanitario, ya sea médico traumatólogo, podólogo o fisioterapeuta ya que el problema pude ser más complicado.